Plan de Igualdad

15.03.2011 12:17

 I PLAN DE IGUALDAD

La Consejería de Educación ha desarrollado una intervención para la igualdad entre hombres y mujeres. Esto tiene el nombre de “ I PLAN DE IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES EN EDUCACIÓN”.

Promoción y titulación del alumnado en andalucía, por sexo.

Según gráficos podemos ver que la tasa de titulación y promoción es mayor en las alumnas que en los alumnos. Estas diferencias son parte de la manera en la que educamos a niños y niñas.

Debería existir una educación integral, es decir, igual para chicos y chicas, para que alcancen sus metas.

 

Elección de especialidades en ciclos formativos, bachillerato y universidad.

También existen desequilibrios en las familias profesionales, en las modalidades de bachillerato y en las ramas universitarias. Podemos observar que en ciclos formativos y familias profesionales como administración, hostelería, turismo, imagen personal y sanidad, los porcentajes son más altos en mujeres que en hombres.

Sin embargo en ciclos como fabricación mecánica y mantenimiento de vehículos el número de chicos es mayor que el de chicas.

 

Necesidades de cambios en el modelo educativo

La defensa de la igualdad de derechos entre mujeres y hombres parte del principio de que las mujeres, como ciudadanas, deben ser tan libres como los hombres a la hora de decidir y ejercer papeles sociales y políticos.

Hay que hacer posible que la igualdad pueda alcanzarse se considera, por tanto, que el ofrecer igualdad en la educación a los dos sexos es condición necesaria para que las potencialidades

Individuales de mujeres y hombres puedan estimularse y desarrollarse.

Papeles sociales marcadamente diferenciados limitaban a las mujeres al espacio doméstico y su educación, cuando se consideró de interés, Prepararlas para el mejor cumplimiento de esa única y exclusiva función social. De este modo, desde los orígenes de nuestro sistema educativo, el tratamiento educativo de las niñas fue marcadamente diferente al de los niños.

Aunque este modelo dicotómico nos puede parecer hoy en día trasnochado, lo cierto es que una educación general dirigida a los chicos y otra específica para las chicas, orientada a su buen desempeño como amas de casa, ha pervivido en nuestro país hasta

los años 70 del siglo XX en que comienzan a desaparecer los signos más evidentes de la diferenciación entre sexos, se elimina la separación obligatoria, la especificidad de asignaturas dependiendo del sexo y se comienzan a dar los primeros pasos en el camino

hacia el modelo de la escuela mixta.

Aparecen en el escenario educativo español las primeras tendencias hacia una escuela coeducadora, que propone una educación que rompa con los límites impuestos por las categorías de género, que rompa con las jerarquías en las relaciones entre

los sexos, que rescate el valor de los conocimientos básicos para la vida de las culturas femeninas y los saberes de las mujeres, y que potencie y genere en alumnas y alumnos nuevas y más ricas identidades.

 

 

Principios de actuación

La intervención global en el marco educativo que pretende

este I Plan de Igualdad entre Hombres y Mujeres en Educación

viene marcada por tres principios de actuación:

 

Visibilidad Hacer visibles las diferencias entre chicos y chicas,

para facilitar el reconocimiento de las desigualdades y discriminaciones

que aquellas pueden producir y producen.

Transversalidad Los principios de igualdad entre hombres

y mujeres deben estar presentes en el conjunto de acciones y

políticas emprendidas por la administración y los centros educativos.

Este enfoque transversal supone la inclusión de la perspectiva de

género en la elaboración, desarrollo y seguimiento de todas las

actuaciones que afecten, directa o indirectamente, a la comunidad

educativa.

Inclusión Las medidas y actuaciones educativas se dirigen al

conjunto de la comunidad, porque educar en igualdad entre hombres y mujeres requiere una intervención tanto sobre unos como sobre otras para corregir así los desajustes producidos por cambios desiguales en los papeles tradicionales, conciliar intereses y crear

relaciones de género más igualitarias.

Objetivos y medidas

El plan de igualdad consta de distintos objetivos y medidas para la igualdad entre hombres y mujeres.

Los distintos maestros y profesores han de educar de igual forma a un chico que a una chica, y no diferenciarlos por su sexo, ya que ambos son iguales y tienen derecho a aprender lo mismo.

Facilitar un mayor conocimiento de las diferencias entre niños y niñas, hombres y mujeres, que permita evitar y corregir las discriminaciones que de aquellas se deriva, así como favorecer las relaciones basadas en el reconocimiento y la libertad de elección.

 

Promover condiciones escolares que favorezcan prácticas educativas correctoras de estereotipos de dominación y dependencia.

Fomentar el cambio de las relaciones de género formando al alumnado en la autonomía personal.

 

Corregir el desequilibro existente entre profesoras y profesores en actividades y responsabilidades escolares de tal modo que se ofrezca a niños y niñas y jóvenes modelos de actuación diversos, equipolentes y no estereotipados

Seguimiento y evaluación

Para asegurar el éxito de este Plan es necesario definir y poner en marcha mecanismos de seguimiento de las actuaciones y medidas que lo desarrollan, a la vez que estrategias de evaluación de cara a potenciar los logros y a corregir las posibles disfunciones. Esta evaluación debe garantizar la confidencialidad, el respeto a las diferentes perspectivas e interpretaciones que pudieran existir, la difusión de las informaciones generadas y el fomento del diálogo, el debate y la búsqueda del consenso. Por todo ello, la evaluación no puede limitarse a la identificación y valoración de resultados, sino que ha de extenderse también a la explicación de los procesos a través de los que éstos se alcanzan.

Las evaluaciones que se realicen deberán dar respuesta a cuestiones como:

-       El grado de consecución de los objetivos establecidos.

-       La idoneidad de las actuaciones programadas y de los recursos.

-       La eficacia de los mecanismos de difusión, coordinación y organización interna.

-       Otros resultados no previstos y las variables que intervienen en ellos.

Las características de la evaluación que se pretende realizar hacen que todas y todos cuantos participan en el desarrollo de este I Plan de Igualdad entre Hombres y Mujeres en la Educación deban implicarse en ella, contribuyendo así al desarrollo del propio Plan.

Desde esta perspectiva, la evaluación del I Plan de Igualdad entre Hombres y Mujeres en Educación combinará las siguientes estrategias y actuaciones:

-       La Consejería de Educación realizará una valoración del impacto de las medidas previstas para los centros escolares, la formación del profesorado y la propia Administración.

-       Se llevará a cabo una evaluación externa del I Plan de Igualdad entre Hombres y Mujeres en Educación, con los objetivos y finalidades antes referidos, realizada por equipos de especialistas pertenecientes al ámbito universitario y a otras instituciones acreditadas en dichas funciones, a través de convocatorias públicas.

 

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